¿Alguna vez te has planteado si las personas con migraña tienen unas características comunes?

¿Si lo que piensas y sientes es algo sólo tuyo o es un rasgo que compartes con otras personas?

En este artículo analizaré contigo si existe una “personalidad migrañosa” y si esta afecta a tus dolores de cabeza.

 

Personalidad migrañosa

Mucho se ha debatido sobre si hay un perfil que se pueda identificar como “migrañoso” y siempre se ha dicho que no hay un patrón común.

En este estudio, en el que se analizaron a tan solo 30 pacientes, y se concluye que no se han encontrado correlación entre los rasgos de personalidad y la intensidad de la migraña, pero que sí destaca en pacientes con migraña crónica el rasgo anancástico.

Una personalidad anancástica se define como es una persona con ciertos rasgos de carácter como perfeccionismo, minuciosidad, hiperresponsabilidad, tendencia al control y la previsión, sentido exacerbado de la justicia, exigencia excesiva consigo y con los demás, amante exagerado del orden, etc.

Vamos que algo se intuye, pero no se tiene evidencia científica sobre que esto afecte a la intensidad del dolor.

Según mi experiencia, y después de tratar con más de 100 personas con migraña puedo afirmar que, la mayoría, son/somos una FOTOCOPIA.

Compartimos un conjunto de características que, si no son bien gestionadas pueden aumentar la probabilidad de sufrir:

  • migrañas
  • dolores de cabeza
  • contracturas
  • problemas cervicales
  • problemas de estómago: ardores, acidez y descomposición

 

Además, las personas con migraña también tiene mayor riesgo de sufrir ansiedad, depresión y suicidio si tienes migraña, pero no se ha encontrado un nexo causal, como puedes ver en este artículo y en este.

Vamos que se sabe que es así, pero no se sabe por qué.

El por qué me parece evidente.

Tener un dolor casi insoportable, de forma aleatoria y sin que puedas hacer nada, quita las ganas de vivir a cualquiera, ¿no?

Así que vamos a analizar una por una estas características y como gestionarlas para mejorar nuestro estado físico y emocional.

Tal y como dice la Doctora Isabel Heraso: “Las ideas primero aterrizan en el campo emocional, luego pasan al campo psíquico y, más adelante, se manifiestan en el cuerpo físico”.

¿Cuántas veces te han dicho: “tienes que cambiar, no te tomes las cosas así”? Pues ahora que no nos oye nadie, un poquito de razón, aunque nos fastidie. 🙂

No considero algo negativo tener estas características, pero sí es importante gestionarlas correctamente para evitar llegar a extremos que nos llevan hacia a la enfermedad.

No te pierdas la última característica, que no he visto nunca asociada a una personalidad con tendencia a sufrir migraña, pero que veo con bastante frecuencia.

 

 

Características más frecuentes presentes en las personas que sufren migraña

 

Perfeccionismo y exigencia

El mantel no está alineado con el borde de la mesa y tiene una pequeña mancha en el borde.

Tu hijo ha desparramado los juguetes por el suelo del comedor.

El documento no está perfecto, hay una falta ortográfica.

 

Todos estos aspectos ponen los pelos de punta a la mayoría de los que sufren migraña.

Cómo ya he dicho, y que se puede extrapolar al resto de características que voy a compartir contigo, ser perfeccionista y buscar que las cosas estén bien hechas no es un problema. Enfadarse, gritar o no poder dormir porque las cosas no están exactamente como deben si lo es.

Esta característica puede llegar a afectarnos y romper el equilibrio familiar.

Las personas perfeccionistas buscan la excelencia. Todo tiene que estar perfecto. Pero en la mayoría de las veces ese “opción perfecta”, debe de encajar con tu visión de la perfección.

Para evitar el exceso de perfeccionismo:

  • aceptar que ni tú ni los demás sois perfectos
  • analizar porqué tu opción es la perfecto y no la del otro
  • evitar ser catastrofista. ¿Tan grave es que el mantel no esté recto?
  • no busques siempre agradar a los demás en detrimiento tuyo

 

Amante del control

“¿Pero en ese restaurante que se come exactamente? “

“¿A qué hora volveremos exactamente?”

“¿Quién conducirá y donde aparcaremos?”

 

Una situación novedosa con muchos aspectos nuevos sobre los que no tenemos el control, puede ser una auténtica pesadilla para los que sufren control.

Necesitan dominar el cómo y el porqué, para poder tener una falsa sensación de seguridad que nos hace sentir bien.

Está bien informarse de cómo va a ser la fiesta a la que asistamos, pero no cancelar nuestra asistencia porque dudamos de si podremos sentarnos cerca de la mesa, o porque no tenemos la posibilidad de irnos a mitad del evento si queremos.

 

Para evitar el exceso de control:

  • aceptar que no podemos controlar absolutamente todo y el elevado gasto de energía que ello conlleva.
  • intenta fluir más con las situaciones cotidianas
  • imita a las personas de tu alrededor que no necesitan dominar todo
  • confía en las otras personas
  • pierde el miedo a que no salga todo como esperas, ¿qué es lo peor que podría pasar?

 

Pensamiento dicotómico

 

“¿Cómo que te da igual lo que ha hecho mi amiga Raquel? O te gusta lo que ha dicho o no, ¡no te puede parecer igual!”.

“No te importa cómo he hecho este dibujo, pero si está horrible. Lo voy a tirar a la basura”.

“Siempre haces lo mismo, nunca me regalas nada que me guste”.

 

Esta distorsión cognitiva llevada al exceso nos hace tender a clasificar las experiencias según dos categorías: todo o nada, bueno o malo…sin gradaciones intermedias.

Para reducir los pensamientos dicotómicos:

  • Clasificar la información en escalas o grados, huyendo del absolutismo
  • Evitar utilizar términos como: jamás, nunca, siempre
  • Analizar qué hay detrás de esos pensamientos.

 

Hiper responsabilidad

“Aunque no duerma hoy, tengo que acabarlo”.

“Esto tiene que quedar perfecto antes de entregarlo”.

“No importa que no haya comido, ya me ocupo yo”.

 

Las personas hiper responsables convierten toda su vida en un proceso en el que no se puede perder el tiempo y el fallar o el descanso es una debilidad.

Incluso en los momentos de ocio esta hiper responsabilidad nos lleva al límite en algunas ocasiones, ya que las migrañas limitan nuestra energía y nuestro tiempo.

Se ha demostrado como “perder el tiempo”, tiene elevados beneficios cognitivos cómo puedes leer en este artículo y disfrutar en la primera parte de la película “Come, reza, ama“, en la que la protagonista, Julia Roberts exprime cada segundo de su vida y no disfrutaba ni de la comida, ni de la vida, hasta que decide centrarse en “perder el tiempo”.

  • práctica la shinrin-yoku, es decir, la medicina del bosque, pasear por la naturaleza sin un objetivo
  • experimenta con ejercicios de minduflness
  • abandona el pensamiento de que el descanso es una debilidad

PAS (persona altamente sensible)

“No quiero ir al centro comercial, hay mucha gente”

“Necesito ir al baño del restaurante a refrescarme la cara, estoy un poco agobiada”

“¿No te has dado cuenta de que ellos están peleados?”

 

Las personas altamente sensibles perciben el mundo con más intensidad, tanto las cosas buenas, como las malas.

Seguro que siempre te has sentido una “oveja negra”, no acababas de encajar con tu grupo de amigos y familia.

Eso es, probablemente, debido a este rasgo ya que esto hace que nos veamos sobrepasados en algunas situaciones que, para otras personas no les afectan en absoluto e incluso les divierten.

  • toma minipausas a lo largo del día, con ir a respirar 5 minutos al lavabo puede ser suficiente
  • no te recluyas, exponte gradualmente a situaciones que te estresan
  • pon límites y no te sientas culpable por ello

Si quieres confirmar si eres PAS, visita este artículo y haz el test.

Autoestima

“Otra vez tengo que cancelar la barbacoa de mis padres me van a odiar”.

“Soy una inútil faltando tanto al trabajo, me van a despedir”.

“Mi mujer me va a dejar por otro, yo siempre estoy con dolor de cabeza”.

 

La maravillosa wikipedia dice que la autoestima es conjunto de percepciones, pensamientos, evaluaciones, sentimientos y tendencias de comportamiento dirigidas hacia nosotros mismos.

Vamos que es todo lo que pensamos y decimos de nosotros.

He detectado que, la mayoría de las personas que sufren migraña, tienen dañada la autoestima. Ya que añadido a la incapacitación que produce tanto dolor, hay una fuerte culpabilidad a lo que nos está sucediendo y que se añade a la percepción de nuestro cuerpo, que consideramos defectuoso, y que nos aleja de la felicidad.

La psicóloga Cristina Viartola comparte contigo cómo utilizar la autocrítica para fortalecer tu autoestima.

 

Nos vemos más abajo, en los comentarios, ¿te has sentido identificado en las características de la migraña? ¿Añadirías algún aspecto más?

 

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