Entender como funciona la migraña y su origen es algo que puede cambiarte para siempre la perspectiva de tus dolores de cabeza y puede llevarte a la curación.

De esto hablamos hoy en la entrevista con el neurólogo Arturo Goicoechea.

Si no conoces quién es te pongo aquí los artículos en donde te he hablado de él y así podrás obtener más información:

 

Y aquí tienes la entrevista en formato podcast. Dale al play haciendo clic en el triángulo rojo.

 

Enlaces mencionados:

Blog de Arturo: Know pain, no pain

Libros publicados por Arturo: “Pesadilla Cerebral” y “Jaqueca, análisis neurobiológico del dolor irracional“.

 

Aquí tienes la transcripción de la entrevista:

Séfora: Hola a todos, hoy tenemos a un invitado muy especial, Arturo Goicoechea. Arturo, muchas gracias por estar aquí con nosotros hoy.

Arturo: No gracias a ti.

Séfora: Arturo es un neurólogo ya jubilado, pero ha dirigido la sección de Neurología del Hospital de Santiago en Vitoria y también es un gran músico. ¿Qué tocabas el piano Arturo era?

Arturo: Bueno he tocado un poco de muchas cosas. Básicamente el piano, he jugado con el violoncello, la flauta…un poco así

Séfora: Muchas habilidades. Pero lo que venimos a compartir con los que nos están oyendo es la capacidad de Arturo porque él tiene un enfoque porque apuesto por un enfoque pedagógico para el enfrentamiento del dolor cuando no hay una patología orgánica, como es el caso de la migraña o de la fibromialgia. Tiene un activo blog que se llama: “Know pain, no pain“, ya os pondré todos los enlaces abajo. Es decir que, conocer el dolor hace que no tengas dolor, así un poco simplificado y también es autor de dos libros. El primero “Jaqueca, análisis neurobiológico del dolor irracional” y el segundo el imprescindible, que todo el mundo debe de leer si tiene migraña. Os lo recomiendo, el conocido “Pesadilla cerebral“. Y dime Arturo, para comenzar, defínenos un poco. ¿Qué es el dolor?

Arturo: Bueno el dolor es un contenido de la conciencia. La conciencia, lo que nosotros sentimos cuando residimos en un cuerpo, es lo que el propio organismo valora como situación del organismo, sus riesgos, sus amenazas, etc. Entonces el dolor es una de las muchas formas que el organismo se pone en contacto con nosotros y a través del cual sentimos o sabemos que en ese momento si duele en esa zona el organismo está valorando amenaza. Esta valoración puede estar justificada porque realmente hay algo o puede no estarlo. Puede ser una falsa alarma, una evaluación errónea de amenaza.

Séfora: Muy interesante esto que dices, la valoración ¿no? Con la información del que dispone el cerebro él decide si provocar o no el dolor haya o no un daño como bien has dicho. Como dice Ramachandran: “El dolor es una opinión cerebral”, ¿no?

Arturo: Sí, sí, yo creo que ese es el concepto clave de todo esto. El organismo siempre se está evaluando, no solo en nuestro caso, el organismo humano. En toda la vida, en sus formas más simples en la biología es una forma de organizarse que permite evaluar, anticipar y actuar no después de que algo suceda, sino antes de que suceda incluso. Entonces la especie humana está capacidad de imaginar, anticipar y predecir la realidad es donde encuentra la máxima expresión, ¿no? Eso está bien que sea así, nos permite sobrevivir, pero aumenta el número de errores de evaluación. Entonces todo lo que recibimos en la conciencia es la consecuencia de un proceso evaluativo que es continuo como la respiración, la circulación etc.

Séfora: Me gusta que hayas dicho esto de la evaluación y del error. Muchas veces pensamos que el cerebro es absolutamente perfecto como si fuera una máquina y que no se equivoca. Y en el caso de la migraña, pues como has dicho muy bien, no es así. Explícanos un poco más lo de la alarma. Tú utilizas una metáfora de un edificio, ¿verdad?

Arturo: Bueno sí, se pueden utilizar varias metáforas, pero yo creo que la más expresiva, la más plástica es la de un sistema de seguridad. El dolor sería el equivalente al sonido de la alarma. Cuando recibimos esa notificación en forma de un sonido estridente, desagradable que nos obliga a buscar la solución para que deje de molestar, cuando recibimos el sonido no podemos hacer una evaluación de lo que está pasando. Tenemos que hacer esa valoración. Tenemos que ir a la casa y ver, ¿no? Hacernos preguntas, hacer comprobaciones. Si ese sistema de alarma está sonando reiteradamente y en todas las ocasiones no encontramos ningún efecto de una situación violenta, la conclusión lógica sería que el sistema comete errores de evaluación de amenaza que nos obligarían pues a cambiar la manera como el sistema evalúa la amenaza o la evidencia o la sospecha de robo o un episodio violento, ¿no? Con el dolor pasa lo mismo. Cuando duele y nos obliga a averiguar si hay algo que explique y justifique ese dolor. Si reiteradamente no lo hay, eso debería hacernos considerar que el sistema evaluativo está cometiendo errores. Y yo creo que eso es la clave. La pregunta sería, ¿hasta qué punto nosotros podemos modificar esos errores evaluativos? Y sobre todo tenemos que conocer si estamos aumentando la cuota de errores o la manera de interpretarlo y claro. Si ponemos una etiqueta de enfermedad delante, lo que estamos haciendo es confirmar el error, consolidarlo.

Séfora: Claro, salvando las distancias yo utilizo a veces la metáfora de que es como una alergia, ¿no? que el sistema inmune arranca todas las alarmas y es pelo de perro o polen de las flores, no es una bacteria o un virus. Has hecho una reflexión en la que me gustaría ahondar, de la función del dolor. Entonces la función del dolor, no solo en la migraña, ¿cuál es?

Arturo: Hombre la función del dolor es primero atraer nuestra atención hacia una cuestión de organismo. Normalmente el individuo está a sus cosas, ¿no? Interactuando socialmente o desarrollando sus objetivos como persona, ¿no? Entonces de vez en cuando recibimos notificaciones de organismo, lo mismo que con el ejemplo de la alarma pues podemos recibir notificaciones del edificio donde estamos, ¿no? Y entonces esa condición del dolor nos obliga a prestar atención al organismo y además como tiene esa condición de desagradable pues consigue que dediquemos atención a una posible cuestión del organismo. Y nos obliga pues a hacer indagaciones a preguntar, lo que pasa es que nosotros estamos organizados en una sociedad en la cual tenemos expertos que nos resuelven las preguntas. Entonces estaría muy bien si las preguntas sobre el dolor a expertos generaran respuestas lógicas y que nos ayudaran. Lamentablemente cuando no hay una causa que explica el dolor, cuando no han entrado a robar, cuando no se ha caído el edificio, etcétera, el tipo de respuestas que nos dan los expertos no solo no aclaran nada, incluso confiesan que por ejemplo que la migraña y la fibromialgia son enfermedades misteriosas. O sea, que la casa que está venga a activar la alarma es una casa misteriosa y claro residir en una casa misteriosa es un problema. No se puede residir con comodidad y la incertidumbre aumenta el miedo, la tensión y eso aumenta el número de activaciones innecesarias, ¿no? Entonces el dolor tiene una función biológica básica, fundamental. Pero el organismo tiene que aprender a gestionar esas valoraciones de amenaza. Y ahí es donde aparece el problema. Hay un proceso de aprendizaje que está guiado y tutelado por la cultura experta. Y los contenidos de esa cultura a veces no ayudan, sino que aumentan el error. Entonces lo que intentamos es explicar este proceso a los pacientes para recuperar la convicción de organismo sano. Que entren en la casa, aunque esté sonando la alarma y que vivan en la casa tranquilamente porque saben que no hay peligro. Y entonces esta residencia tranquila en la casa hace que el sistema vaya aprendiendo de la convicción del propio individuo y el número de activaciones innecesarias va disminuyendo.

Séfora: Y eso es lo que haces tú ahora, promover una cultura no errónea como estás definiendo, ¿no? Y para ello haces unos cursos en Vitoria periódicamente. No sé si los haces cada 3 meses, ¿tiene una periodicidad? ¿O no está pautado?

Arturo: No. Depende de mi hija que es la que lleva las gestiones. Entonces depende un poco de como tenga su agenda personal que está bastante agitada a veces con los niños y el trabajo, etc. Entonces cuando ella tiene la oportunidad pues: “Aita podemos convocar otro curso”, yo obedezco y ya está.

Séfora: Pues cuando Maite nos deja, Arturo hace estos maravillosos cursos. Os recomiendo que os suscribáis a su blog porque allí él va avisando cuando hay una nueva edición. Me consta que hace quince días habéis tenido la segunda edición de la revisión de un grupo de pacientes y las mejorías, aunque hay que ir sin expectativas a este curso, simplemente a aprender acerca de la biología del dolor dime, las personas que asisten vosotros, ¿qué detectáis?, ¿qué mejoras obtienen?

Arturo: Bueno, estadísticamente hacemos una evaluación bastante simple pero bueno la gente está contenta y se puede cuantificar alrededor del 70% de disminución de días de dolor, de consumo de calmantes y luego hay un aspecto también que es importante, los que siguen teniendo dolor ya no les afecta, ya no les hace sufrir tanto. No les roba la atención el dolor tanto, y recuperan las prioridades normales, sociales. O sea, pierden el miedo al dolor, y en muchos casos las crisis desaparecen. Nosotros yo creo que el objetivo no es que desaparezca el dolor, eso es lo que parece que interesa, no. Nosotros nos centramos en la comprensión del proceso. O sea, no les damos pautas para aliviar el dolor, qué tienen que hacer para que no duela, no…que tienen que conocer para gestionarse a sí mismos. Y entonces lo hacen, ellos son conscientes de que el conocimiento del proceso les ayuda, les sirve como un punto de apoyo para desarrollar conductas de afrontamiento razonables sin miedo. El miedo se combate con el conocimiento. En el fondo es un miedo que está incrustado en el organismo y que contagia al individuo. El organismo puede tener miedo al daño, ¿no? A la pérdida integridad física, y consigue la implicación del individuo con el miedo al dolor, ¿no? Entonces son dos miedos distintos, son dos planos que se integran y hacen un bucle horrible, que han causado los máximos niveles de intensidad del dolor.

Séfora: yo tuve la suerte de asistir el año pasado a tu curso y, pese que no es el objetivo como tú dices, una de las chicas allí asistentes, Núria una profesora a la que entrevisté en mi blog, pues se curó definitivamente de sus migrañas. O sea que, como dices, el miedo se combate con conocimiento, ¿no? Porque a veces es el miedo a que aparezca una crisis, a hacer algo que la desencadene cuando está bien demostrado que la migraña sigue otras pautas y que no por tomarte una copa de vino o que haya un día de tormenta nos va a afectar y nos va a desemboca una crisis. Supongo que las personas que no te conozcan les puede impactar, yo soy ex-migrañosa desde hace 11 años y a mí ni las tormentas, ni la menstruación, ni los enfados me provocan ya dolor, lo he desaprendido.

Arturo: Sí. Por ejemplo con la menstruación, que es un activador de crisis de migraña en las mujeres muy común. Pues nosotros explicamos el proceso de la menstruación desde la biología, ¿no? Indicamos qué sentido tiene evolutivamente un desarrollo, una construcción de un nido en la mucosa uterina para cuando llegue el óvulo fecundado. Si el óvulo no llega fecundado, se desactiva el nido. Claro eso es una mucosa con mucha vascularización, preparada para alimentar a un embrión. Pero ese proceso de caída de la mucosa es un proceso que es la apoptosis. La apoptosis es la caída de la hoja, sería el equivalente de la caída de la hoja de un árbol, decidida por el propio árbol en base a unas condiciones ambientales. Y eso es un proceso delicado que normalmente, no supone una amenaza para el árbol y que no tendría que activar procesos de vigilancia o la protección, es decir de dolor, ¿no? Entonces esto me permite interiorizar el proceso de reconocimiento y hubo una mujer por ejemplo que se libró de las migrañas menstruales e incluso del dolor de la menstruación, y decía que cuando notaba alguna actividad previa a la menstruación o que iba a llegar, hacía la reflexión de “ya es otoño a mi útero”. Haciendo una imaginación, una comparación con la caída de la hoja de un árbol entonces ya interiorizaba la caída de la mucosa uterina.

Séfora: Y volviendo al tema de los cursos, el acceso es totalmente libre. Yo fui a tu curso, aunque no tenía migraña, había otras personas que sí, y me gustaría preguntarte, aunque el mundo de la fisioterapia está cambiando, ¿qué profesionales sanitarios asisten a estos eventos? ¿Alguien tiene interés en esto?

Arturo: Bueno, eh. Básicamente si asisten pacientes, a veces viene algún profesional. No tenemos cuantificado si viene algún profesional sin tener migraña, normalmente son fisios, también han venido y van viniendo ya últimamente ya, más médicos de atención primaria, algún psicólogo, alguna enfermera…lo que no vienen son neurólogos. Y eso es lamentable.

Séfora: Y ellos tienen migraña, pese a que un elevado porcentaje de neurólogos sufren de migraña.

Arturo: Sí, sí. Sí, pero tiene una lógica. La perspectiva de la hipótesis evaluativa, el aprendizaje guiados por expertos. Si el modelo teórico que los expertos proponen, consolida el error evaluativo, pues lógicamente los que predican esa propuesta están más predispuestos. las ideas o las creencias como gérmenes. Estarían más expuestos al contagio, y de echo es así. La incidencia de la migraña en neurólogos es muchas veces superior a la población normal. Y además, curiosamente esto no ha producido artículos de investigación. Habría que investigar, por ejemplo, si la tesis de la migraña genética es cierta, pues lo lógico sería un análisis de qué genes tienen los neurólogos que explican la alta incidencia en migraña, pero no se ha hecho. Pero si es bueno que haya un goteo de profesionales que, a título individual,en la fisioterapia es a título colectivo. Me invitan a dar cursos en las escuelas universitarias por el Colegio Oficial de Fisioterapeutas también me ha invitado el Colegio Oficial de Psicólogos de Vizcaya, y ahí he dado cursos. Pero desde la neurología no hay interés, no solo en la migraña, sino en la fibromialgia o el dolor crónico. Yo creo que es un proceso. El dolor es un producto neuronal, los neurólogos tendrían que interesarse por la función defensiva de las migrañas, como hacen los inmunólogos que se ocupaban de las enfermedades autoinmunes, ¿no? No tiene sentido que un neurólogo no se ocupe de las enfermedades autoneuronales o como se quiera llamar. El término correcto sería patología autoneuroinmuno y el sistema nervioso está altamente integrados y no se puede desgajar su estudio.

Séfora: Es un cambio de paradigma, no hay daño, ¿no? Me sorprendió muchísimo un caso clínico que explicaste tú en el curso de un señor que estaba trabajando en la obra y pisó un clavo y el señor tenía verdaderamente dolor, tuvieron que anestesiarlo para cortarle el zapato y vieron que el clave atravesaba entre los dos dedos y no había daño, pero tenía realmente dolor porque su cerebro había cometido un error evaluando con la información que tenía lo que estaba sucediendo.

Arturo: Sí, sí, sí. Pero eso es así porque la bota era opaca.

Séfora: Jaja, si hubiese sido transparente no…

Arturo: Si es opaca, tú ves un clavo que atraviesa aquello y en el contexto ese de la sorpresa y el miedo, pues puede más lo que el cerebro imagina que la verdad. Si la bota fuera transparente y hubiera información disponible para el individuo en ese momento probablemente no habría existido el dolor. Eso es lo que pasa con la opacidad del organismo. Nosotros podemos hacer comprobaciones de que en la superficie no hay nada, pero no podemos tener la certeza que en el interior no haya algo, ¿no? Entonces ese esquema de la bota opaca funciona. Generar información sobre lo opaco. Con la información de expertos, pero claro si te da una información que lo que hace es, en vez de eliminar la incertidumbre, la cronifica y la consolida, pues tenemos un problema serio.

Séfora: Si, si, cuando te ponen la etiqueta pues es complicado. Uno de mis mayores miedos cuando tenía migraña era que me estuviera dando un ictus o algo vascular porque, aunque el cambio de paradigma es difícil si que cambian del origen de la migraña prácticamente sin que nos demos cuenta. Hemos pasado de que la migraña es una inflamación vascular, de que se debe al nervio trigémino, luego pasamos a la “moda”, si se me permite decir del DAO, y ahora parece que estamos que es algo muscular y que tenemos que utilizar botox. Ha habido una evolución.

Arturo: Si, sí, lo del botox incluso no tiene una explicación muscular. Se dan explicaciones neuronales. Pero estamos pasando por lo que se llama el pensamiento diatésico, la diátesis. Cuando se descubrió el ácido úrico, todas las enfermedades estaban provocadas por el ácido úrico. Cuando se ha descrito el genoma, pues todo parece que ahí está el árbol de la vida, el libro con todas las respuestas a todo. Luego vino el colectoma, el proteinoma, el metaboloma…todo lo que acaba en -oma. Pero yo creo que debiera entrar ya la medicina, en la trascendencia de los contenidos informativos, o sea que en los síndromes de sensibilización central, en la migraña y fibromialgia, no se cuestiona la información, se cuestiona el procesamiento de la información. Como que el cerebro procesa mal la información somática. No, se puede plantear por lo menos como hipótesis de trabajo que el cerebro procesa bien la información que tiene, a la que tiene acceso y si gran parte de esa información no puede ser contrastada por los sentidos, sino que depende solo del nivel de aceptación del cerebro. De lo que los expertos dicen, pues corremos el riesgo de que si esos contenidos no son ciertos, pues el cerebro no va a operar desde esa convicción y entonces sino cambiamos esos dogmas o esas creencias básicas, no podemos hacer nada.

Séfora: muy bien Arturo, pues muchísimas gracias por haber estado unos minutos con nosotros, que sé que tienes la agenda apretada.

Arturo: Hoy tengo una comida. Tengo que ir a cocinar.

Séfora: Ah, pues entonces eso es más importante hacer la comida para los hijos y para los nietos. Y me quedo con que el miedo se combate con conocimiento y por eso tienes un activo blog, tienes los libros, tienes los cursos y recomiendo que lea la hipótesis de trabajo que funciona.

Arturo: Bueno tú tienes un blog también, ¿no?

Séfora: Ah, sí. Yo también en donde comparto mis experiencias como ex-migrañosa, yo un poco los toros desde la barrera ya, y entonces muchísimas gracias por todo lo que nos has explicado hoy aquí.

Arturo: A ti, por colaborar con la difusión.

 

El trabajo pedagógico de Arturo es muy necesario en la actualidad.

Nos vemos más abajo en los comentarios dime: ¿conocías a Arturo?,¿has leído el libro “Pesadilla Cerebral”?, ¿Has asistido a sus sesiones?

 

 

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