Hoy te traigo una nueva entrevista a una ex migrañosa.

Ésta es la décima entrevista a alguien que ha dejado atrás sus dolores de cabeza en el blog. Puedes leer las otras aquí: “Ya no sufro migraña – Resumen de entrevistas a ex migrañosos

Elena es coach estratégica para el bienestar y el crecimiento personal y psicóloga positiva. Ella es ucraniana y hace 9 años que reside en Madrid.

Su experiencia en estas técnicas, junto con el autoconocimiento y el yoga y elmindfulness le permitió dejar atrás sus dolores de cabeza.

 

¿DE QUE HABLAMOS?

En la entrevista hablamos acerca de:

  • desencadenantes de la migraña
  • efectos laborales de las crisis
  • herramientas para conectarte
  • personas altamente sensibles (PAS)

 

ENLACES MENCIONADOS EN LA ENTREVISTA

www.wellnessrouting.com

Grupo de Facebook “Bienestar consciente para mujeres multiaPASionadas

 

TRANSCRIPCIÓN

Séfora: Hola, hoy tenemos con nosotros a Elena, bienvenida Elena.

Elena: Hola Séfora, ¿cómo estás?

Séfora: Elena es de Ucrania y tiene un apellido impronunciable, lo siento Elena, ayúdame.

Elena: Si, me llamo Elena y de apellido Djiggir.

Séfora: Djiggir, se escribe Djiggir porque hay una d por ahí en medio.

Elena: Hay muchas consonantes, por eso es una confusión. Realmente es así, porque tenemos un diptongo ahí raro que es una mezcla de dos letras, pero para que salga bien en español o en inglés, tienen que ser tres. Porque hay una letra que se transcribe solamente con dos. Un sonido: “zhhh”, pero eso no puede ser, jaja. ¿Cómo hacerlo? Zeta y hache. Parece un poco raro.

Séfora: Más abajo os pondré su nombre y su web porque Elena tiene un proyecto maravilloso del que nos hablará luego, pero la he traído aquí con todos vosotros para que nos hable del tema estrella. Elena sufrías migrañas, ¿verdad? Cuéntanos, ¿cómo era esa situación mientras vivías en Ucrania?

Elena: Bueno sí, en mi adolescencia, yo empecé a tener dolores de cabeza, que en algunas ocasiones eran más fuertes. Y en estas ocasiones, en aquel momento no sabía que se llamaba migraña. Lo que notaba que ocurría en los momentos cuando cambiaba el tiempo, ¿no? O iba a llover o algo. Y eso le llamaban meteodependiente, significa que te influyen los cambios de tiempo. Y yo creía que era así, es por eso por lo que tenía dolores de cabeza. O también otra explicación era porque me había bajado la regla, o algún cambio y me dolía la cabeza, entonces yo tomaba la pastilla y, algunas veces me ayudaba, otras no, tenía que bajar la luz, encerrarme en mi habitación, pasar tiempo ahí y los padres no pensaban que era algo problemático. Se iba el dolor y ya está. Y con el tiempo me parecía que se iba intensificando porque, cuando empecé a trabajar, lo sentía con mayor intensidad incluso aquí en España, Llegué a entender que era migraña, creo que aquí en España, no en Ucrania.

Séfora: Muy bien. Hasta que llegaste aquí tenías unos dolores de cabeza que te afectaban en el trabajo e incluso te obligaban a abandonar tu jornada laboral, ¿no? Te ibas a escondidillas, poniendo excusas…

Elena: Claro, claro. Yo llegué aquí hace 9 años.

Empecé a vivir con mi marido y lo que pasaba en el trabajo es que yo quería que todo fuera de la mejor manera posible. Pero no entendía que yo misma generaba eso en mi cabeza, ¿no? Esta preocupación o este agobio, que me llevaba a la tensión que me provocaba realmente el dolor de cabeza.  Creo yo. Y claro, en estos días, cuando tenía mucho trabajo, muchas llamadas. Entonces se intensificaba y yo tenía dolores de cabeza y llegaba a sentirme tan mal que ya veía que las personas cercanas me decían: “Elena tienes que hacer algo, pide que alguien te ayude más en el trabajo, porque así no puedes aguantar más y vete a casa. Ya encontraremos alguna solución. Vete a casa a descansar”.

Me decían necesitas un masaje aquí, no tenses la mandíbula, tranquila y vete a casa a descansar. Vale, eso puedes hacerlo un día, dos, pero se repetía y se repetía. Y después incluso algunos días, se iba acumulando y llegado el fin de semana me lo pasaba fatal, algunos fines de semana lo pasaba mal. Y llegaba a sentir como mareos, como me afectaba mucho los sonidos y mareos raros.

Me despertaba en la mañana con la tensión en la cabeza pero después sentí esta cosa rara y mi marido se asustó y dice tienes que ir al médico. Tienes que hacerte análisis, pruebas, porque no sabemos que es. Aunque no entendía, no le llamaba tampoco migraña, claro ya después descubrieron que eran migraña. Ya me dieron mis pastillas, yo no quería tomar esas pastillas.

Yo llegué a una conclusión después de pasar una intervención aquí y recuperarme de ello, que no está nada relacionado con la cabeza, es otra cosa pero que necesitaba prestar más atención a mi salud. Siempre me gustaba moverme, me gustaba cuidarme pero aquí con todo este cambio tal vez empecé a descuidar algunas partes o también entendí que también necesitaba prestar más atención a eso. Y claro, yo no quería tomar las pastillas.

Entonces, justo en este tiempo de recuperación yo conocí las técnicas como mindfulness y creo que ha sido una de las salvaciones mías. Me ayudó muchísimo porque es una técnica que me ayudó a gestionar mejor mis emociones, los pensamientos, y a regular. No es controlar, como gestionarme mejor, entender desde la conciencia que yo misma me estaba generando eso y yo puedo salir de ahí. Yo misma.

Séfora: Estupendo Elena, una experiencia increíble, porque te trajiste esos dolores de cabeza a España, tuviste muchos problemas en el trabajo y después de un parón tras la operación, estudiaste también psicología, mindfulness. Descubriste la capacidad de poner foco, atención, meditación y controlar cómo estabas gestionando algunas cosas que hacían que se disparará el dolor rápidamente, ¿no?

Elena: Claro, se disparaba y hasta me dolía mucho la espalda, la parte de cervical y un poco más abajo y por eso también empecé a hacer yoga. Yo pensaba que para hacer yoga hay que ser vegetariana, ponía creencias, pero me dije: “no, yo puedo hacerlo”. Empecé a hacer un ejercicio de Pilates y yoga. Y esto me mantiene en este ritmo. Combinándolo con algunas partes de coaching, también de meditación que es mindfulness, En mindfulness hay una técnica diaria que puede ser no tan profesional.

Séfora: No te preocupes, que en vez de ser una práctica estricta, la puedes aplicar a tu día a día, mientras caminas.

Elena: No es sentarse y meditar. Si ya sé que siento estos pensamientos. Yo misma me doy cuenta, ¿no? Y practicándolo diariamente, me ayuda claro. Cómo me ayudó a mí, también puedo ayudar también a otras personas porque ya sabía que quería hacerlo a través de coaching, pero ahora estoy como uniendo varias herramientas.

Séfora: O sea que la curación de tu migraña, como la de muchas personas es como un puzle, ¿no? Tu pusiste el puzle de la psicología, del mindfulness, del yoga y escogiste ampliar un poco la burbuja que tenías, porque antes la burbuja era más pequeñita y saliste de tu zona de confort y probaste cosas nuevas.

Elena: Claro, claro. Era eso, yo conociéndome, a través de todas esas herramientas, descubría cosas sobre mí. Descubrí por ejemplo, que soy persona altamente sensible, que eso también podía ser una de las razones, como yo no lo gestionaba bien, esos pensamientos, ese estrés que yo tenía me provocaba dolor de cabeza y dolor de espalda, y varias cosas más.

Séfora: Explícanos un poco más esto de las Personas Altamente Sensibles Elena.

Elena: Bueno es un rasgo, no es algo problemático, no es una enfermedad como pueden decir, no es nada malo. Es solamente, un rasgo de la personalidad. Se dice que alrededor del 20-25% de la población somos Altamente Sensibles. Y somos personas que poseemos una empatía más de lo habitual. Empatizamos, sentimos el dolor de los demás, o la alegría de los demás con más intensidad. Podemos profundizar en la percepción de algunas cosas, como vemos obras de arte, en la música y nos llega esa creatividad, que es un poquito más que otras personas, aunque somos todo creativos, pero esa profundidad es un poco más grande. Y también lo que nos influye el estrés, nos agobiamos con muchísimos estímulos, más rápido que otras personas. Por ruidos, por estar en unos ambientes que no nos gustan, por no ser, según la conclusión a la que yo llegué, por no ser fiel a ti misma, ¿no? Por ejemplo por dedicarte a la cosa que no te gusta. Aunque eso no lo leí en ningún libro, a esa conclusión llegué yo sola. Cuando tú estás más conectada contigo misma y te gusta lo que tú haces, tú te sientes bien, y eso también se refleja en tu bienestar.

Séfora: Bueno, tienes que escribir un libro Elena, porque esa es una de las claves que yo descubrí que cuando yo pensaba una cosa, pero hacía otra, ahí es cuando aparecían mis mayores crisis.

Elena: Sí. Es como muy contradictorio. Hay como un choque entre dos cosas. Tienes tus necesidades y tienes tus valores, pero siempre chocan un poco, es como yo necesito esto, pero lo que valoro es otra cosa. No combina muy bien. Y si no hay esa combinación, puede surgir varios conflictos internos.

Séfora: Así es Elena. Y ya para finalizar, me gustaría que compartieras con los que nos están escuchando cómo es tu web, a que te dedicas, cómo puedes ayudar a otras mujeres que estén pasando por situaciones similares…

Elena: Mi proyecto se llama Wellness routining. Yo como psicóloga, como coach, me dedico a ayudar a las mujeres casi como yo: sensibles, con diversas pasiones, a encontrarse. Para aceptar ese rasgo que tienen, gestionarlo de mejor manera y llegar a tener más equilibrio vital en su vida y conseguir conectar más con su esencia, con sus pasiones y sentirse realizada. Esa realización personal y profesional en sus vidas.

Séfora: No sé si quieres compartir alguna otra cosa más con los que nos están oyendo porque has dejado tus migrañas atrás después de un profundo e intenso autoconocimiento personal y de pasar a la acción y de ver que hay otras posibilidades para curarse y para mejorar física y emocionalmente. ¿No sé si quieres compartir algo más?

Elena: Bueno, que ahora estoy creando varios contenidos, voy profundizando. También quiero hablar más con las personas que están ahí, voy a crear también un grupo en Facebook y si a alguien le interesa, dejaré mi página web para que me puedan contactar y yo con todo lo que he vivido, con mi propia experiencia, puedo ayudar a otros. Igual que tú. Creo que es la mejor forma, porque tú sabes en tu propia carne, como lo has sentido y puedes ayudar a otros, porque eres el vivo ejemplo de que se pueden superar las migrañas.

Séfora: Pues como tú, tenemos que hacer algo juntas, tu también las has superado.

Elena: Por supuesto. Yo encantada.

Séfora: A ti, has creado un precioso proyecto, del que os pondré la dirección aquí para que podáis visitarlo. Estoy encantadísima de haber traído esta historia de curación, para que veáis que es posible, que Elena también lo logró, con mucho trabajo, esto no se consigue en cinco minutos, ¿verdad Elena?

Elena: Sí, yo creo que es todo un proceso, todo un camino y yo llego a algunos momentos en el que puedo llegar a sentir estrés, pero sentir estrés es normal, puedes tener un dolor de cabeza esporádico, pero no es como antes, en los que perdía días enteros. Y ahora no.

Séfora: Eso ya forma parte de tu pasado y te agradezco muchísimo que hayas compartido tu historia con nosotros y muchísimas gracias Elena.

Elena: Gracias a ti, encantada. Un placer.

 

Recuerda que Elena es la décima ex migrañosa a la que entrevisto. Puedes leer el recopilatorio de las entrevistas en el artículo: “Ya no sufro migraña – Resumen de entrevistas a ex migrañosos

Nos vemos ahora en los comentarios.

¿Tienes migrañas cuando vas a sitios o haces cosas que no te apetecían? ¿Qué estrategias utilizas tú cuando te ves expuesto a muchos estímulos?

 

Descubre ahora los tres errores que estás cometiendo con tu migraña y como solucionarlos.

Haz clic en la imagen.

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