Este artículo está escrito por Mireia Nieto responsable de tataranietos.com, Experta Universitaria en Genealogía y Archivos por la Universidad de Córdoba que se dedica a lo siguiente:

  • divulgación de la genealogía viva a través de vídeos, artículos y libros
  • investigación de familiares y antepasados en España
  • análisis del árbol genealógico
  • formación presencial y en línea

En mi blog ya has podido leer dos artículos acerca de la herencia de la migraña en “Mi hijo nunca tendrá migrañas y “Por qué tienes migraña y dos acciones para dejar de tenerlas“, pero hoy cedo la palabra a esta entusiasta investigadora para que comparta contigo su punto de vista acerca de la heredabilidad de la migraña.

 

Encontrando al primer migrañoso de mi familia

Soy Mireia Nieto, experta en genealogía viva, diversidad familiar y transgeneracional. Ayudo a personas curiosas a investigar y comprender su historia familiar.

En mi árbol genealógico la migraña está muy presente. Varios miembros vivos del mismo tienen migraña y otros ya muertos también la padecieron. En casa siempre hemos creído que la migraña se heredaba, lo dábamos por hecho: unos tenían mala suerte de que les tocara la lotería genética y otros se libraban. Eso es lo que pensaba hace unos años y ahora sigo pensando que la migraña se hereda y que además podemos llegar a averiguar por qué.

Séfora escribió hace poco un artículo para mi blog titulado Para curarte de la migraña y ser feliz, enciende genes nuevos, en el que explicaba aparentemente lo contrario, que la migraña no se transmite en los genes, aunque ahora voy a explicar que ambas tenemos razón, solo que lo vemos desde puntos de vista diferentes.

Soy genealogista y mi trabajo consiste en estudiar y documentar la composición de las familias actuales y de antaño, y no solo me interesa recopilar datos (nombres, apellidos, profesiones, fechas, lugares de nacimiento, matrimonio, defunción, etc.) de familiares, parientes y antepasados, sino conocer lo mejor posible sus biografías, experiencias, anhelos y hasta sus secretos inconfesables.

Yo propongo reconstruir genealogías con ánimo no de presumir de orígenes sino de conocer mejor nuestra identidad a través de la búsqueda de testimonios y documentos que prueben las relaciones de parentesco que nos unen con otras personas vivas y muertas, y el análisis de este tipo de relaciones reflejadas en el árbol genealógico. Todo ese trabajo intenso y excitante nos permite hacer las paces con nuestro propio pasado y resolver algunos asuntos bloqueados en el tiempo.

 

 

En mi árbol genealógico la migraña se saltó una generación

En mi genealogía creo haber localizado a la primera persona migrañosa, sus hermanos y padres no la tuvieron, sus abuelos en principio tampoco, sus hijos no la han heredado pero, ¡sorpresa! sí algunos de sus nietos, el 44% de ellos.

¿Cómo se explica esto?

Una de las ramas de la genética, la epigenética, demuestra que lo que nuestros ascendientes experimentaron durante su vida puede dejar huella en los genes que luego se transmitieron a sus hijos, nietos, bisnietos y hasta generaciones más remotas.

Uno de los estudios más conocidos analizó el impacto de la hambruna en Holanda durante la Segunda Guerra Mundial en los descendientes de mujeres embarazadas en ese período. La deficiente alimentación de esas gestantes dejó huella en la salud de sus hijos y también de sus nietos que, entre otras consecuencias, desarrollaron más diabetes que el resto de la población.

Otro experimento más reciente con gusanos “C. elegans” nos mostró que la reacción de estrés cuando a estos invertebrados se les exponía al calor cambiaba la expresión genética y esta se mantenía durante 14 generaciones.

En este post de mi blog Epigenética una ciencia fascinante quise dar un repaso a otros experimentos que ratifican la idea de que, lo que viven nuestras madres, abuelas, bisabuelas, tatarabuelas y, también nuestros antepasados varones, se refleja en nuestras características físicas, y más allá, puede llegar a afectar a nuestra calidad de vida.

A mí esto me parece razón suficiente como para proponerse indagar y conocer en la medida de lo posible las biografías de nuestros familiares, parientes genéticos y antepasados. Lo que ellos fueron es una parte de lo que somos (y no olvidemos que también de lo que hacemos y sentimos).

Tengo buenas noticias: su influencia se puede modificar, hasta anular

Aunque la epigenética haya demostrado que los traumas se heredan, también otros estudios han llegado a la conclusión que pueden revertirse, que si modificamos nuestro ambiente (nuestros hábitos, nuestros pensamientos y nuestra dieta) podemos transformar nuestra herencia y conseguir que ciertos legados se mantengan latentes.

Hay mucho por explorar sobre ello pero hace unos años un equipo de científicos de Barcelona demostró que la práctica de mindfulness, aparte de mejorar la atención, memoria y cognición, tenía un efecto en las histonas y en la desinflamación de algunos genes.

Es decir, somos una parte de la genética que recibimos, pero no se sabe en qué porcentaje es más importante que el ambiente en el que nos criamos. Yo pienso que hay personas que les pesa más su ambiente que su herencia, y otras es al revés, cada persona y familia es un mundo. Eso sí, todos experimentamos en carne propia las consecuencias de las experiencias de los que estuvieron antes sin darnos cuenta.

Por eso, para entender el sentido de la migraña que crees que has heredado, te propongo investigar tu árbol genealógico. Primero para localizar aquellos parientes con los que comparte migraña y también el familiar o familiares que une a todos los demás. ¿Quién empezó a tenerla y en qué circunstancias? ¿Puedes localizar una experiencia traumática que haya desembocado en un trastorno que en ocasiones llega a ser tan incapacitante?

Estoy segura de que si comprendes mejor todo este entramado de causas y consecuencias, te verás más fuerte para afrontar tu migraña y comprometerte con los cambios que necesitas hacer para despedirte de ella y ganar calidad de vida.

Y después de esta toma de conciencia que será muy liberadora, como decía Séfora en el post que escribió para tataranietos hay que pasar a la acción, hay que comprometerse con el cambio: “para potenciar tus genes apagados y desarrollar nuevas habilidades que te permitan ser más feliz y transmitírselos a las siguientes generaciones piensa, siente y vive situaciones diferentes a las habituales y rutinarias”.

 

Nos vemos más abajo, en los comentarios. Dime, ¿tienes identificados al resto de familiares que sufren migraña? ¿Alguna vez has analizado tu árbol genealógico?

 

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